Hablando Honestamente

Hablando Honestamente

Tus hijos quieren tus elogios, pero también quieren saber que eres sincero. Aquí puedes aprender a comunicarte por esa línea delicada para lograr un buen balance.

"¡Ahora yo soy el hermano mayor!"

Jaime de cuatro años de edad estaba muy emocionado: ¡Tenía una nueva hermanita! Todo lo que ella hacía a él le parecía increíble. A él le gustaba abrazarla, hacerle cosquillas y agarrar de sus manitas. Aunque sus padres estaban encantados de que él expresara afecto por su hermana, a ellos les preocupaba que la estuviera abrumando al jugar con demasiada fuerza. Una tarde, se sentaron con Jaime y le explicaron que pequeña y delicada es un bebé, entonces le enseñaron cómo jugar de forma segura con su nueva hermanita. La conversación terminó con un abrazo, y sus padres le agradecieron por ser un hermano mayor tan adorable.

"¿Soy tonto?"

Cada noche, Javier de 8 años de edad, se esforzaba en su tarea, pero aún no era tan bueno en matemáticas como su hermana mayor, Liliana. A menudo tenía que pedir ayuda. En un día particularmente malo, Javier suspiró: "¡Yo soy tan tonto!" Su papá podía ver lo desalentado que estaba Javier, y le dijo que todo el mundo se esfuerza a niveles diferentes en tareas diferentes. Le recordó a Javier que tocar el piano le había resultado bastante fácil, mientras que la mayoría de los otros niños tenían que trabajar muy duro. Con el apoyo de su papá, Javier se sintió mejor y empezó a darse cuenta que su compromiso personal para mejorar en matemática ya era un importante logro de por sí.

"¡Me esforcé mucho!"

A pesar de que María de 12 años de edad no creía que era buena para los idiomas, ella que quería sacarse una "A" en inglés. Ella se esforzó mucho en sus tareas y en general se quedaba después de clase para tener ayuda adicional de su profesor. Su profesor la motivó a que siguiera así y la elogió por su trabajo para lograr su objetivo. La confianza de María creció y su profesor le dio la oportunidad de hacer una presentación especial para su clase. Cuando María abrió su libreta de calificaciones y vio que se había sacado una "A" en inglés, se sintió orgullosa de la nota y agradecida de que su profesor había creído en ella.
Encuentra las palabras adecuadas

Para obtener los mejores resultados, haz que tus elogios sean significativos.

En gran medida, los niños se definen en base a la imagen que reciben de mamá y papá. La motivación y los elogios ayudan a los niños a cumplir sus retos de cada día y a satisfacer su gran necesidad de hacernos felices a nosotros. Según las guías actuales para obtener una crianza positiva, se necesitan dar seis o siete elogios a un niño para contrarrestar los efectos negativos de una crítica. Sin embargo, la calidad es mejor que cantidad. Aquí hay algunas maneras de elogiar de una manera significativa:
  1. Crea una clara distinción entre tu hijo, a quien amas sin condiciones, y el comportamiento de tu hijo, que no siempre es el mejor.
  2. Se específico acerca de por qué admiras un comportamiento, habilidad, elección en particular. Evita caracterizaciones amplias, especialmente las negativas, y las comparaciones con los hermanos.
  3. Recompensa el esfuerzo más que el resultado. Evita calificativos tales como: "Eso fue genial, pero la próxima vez...".
  4. Dale fortalezaalentando a tu hijo para expresar tu orgullo adecuadamente y toma conciencia de por qué fue capaz de alcanzar sus logros.