El Secreto para Mantener los Amigos

El Secreto para Mantener los Amigos

"Vamos a construir esto juntos."

Tomás, de 3 años, estaba preocupado. Era su primer día de preescolar, y aunque había visitado la escuela con su mamá y visto los divertidos juguetes, él se había dado cuenta que algunos de los otros niños ya se conocían. Él comenzó a preocuparse: ¿Sería capaz de hacer amigos? Su madre sugirió que, dado que él era tan bueno construyendo con bloques, él podría buscar a alguien que lo quisiera ayudar a crear un castillo. Tomás respiró hondo y se animó a preguntarle a otro niño si quería ayudarlo. Desde ese momento son amigos y se ayudan uno al otro a sentirse cómodos en la escuela.

"Me gustaría ser incluido."

Juanita, de siete años de edad, era la única chica de su clase que no vivía en el mismo barrio que las otras chicas. Tenía miedo de no pertenecer o de no ser aceptada, y se sentía especialmente sola en el almuerzo, cuando se sentaba sola. Ella le dijo a su mamá que no quería ir al picnic de mamá e hija, a lo que la mamá contestó: "Démonos una oportunidad y vayamos." Beatriz, una compañera de estudios, y su mamá las invitaron a unirse a ellas para divertirse, y así todas las mamás y las niñas se conocieron. La manera de pensar de Beatriz le dio a Juanita la confianza para hacer amigas y para tener una actitud positiva hacia la escuela.

"Tome la decisión correcta."

Guillermo de diez años de edad era el mejor jugador de su equipo de fútbol, al que se había unido con unos buenos amigos. Pero su equipo no estaba ganando. Cuando le preguntaron si quería ocupar una vacante en otro equipo, Guillermo quedó interesado. Ese equipo tenía un récord de 6-0. Él daba vueltas toda la noche pensando qué hacer. Cuando a la mañana siguiente mencionó esto en el desayuno, su papá le hizo una pregunta: "¿Qué pasaría si tú estuvieras en los zapatos de tus amigos?" Guillermo sabía entonces que quería estar con sus amigos. Su felicidad lo terminó de convencer de que había tomado la decisión correcta.

"Creando habilidades para tener amigos"

A menudo me preguntan cómo se puede ayudar a los niños a hacer y conservar amigos. Lo más importante que los padres podemos hacer es tratar a nuestros propios familiares y amigos con la amabilidad y el respeto que queremos que nuestros niños tengan. Más allá de eso, podemos escuchar dando apoyo y también permitir que los niños cometan errores. Siempre hay algo de prueba y error cuando los niños se definen así mismos con sus compañeros.

Los niños pueden practicar las habilidades de relación con sus hermanos o experimentar en casa con algún comportamiento que vieron en sus amigos. Los padres pueden tener el objetivo de mantener altos estándares ya fijados en las familias cuando son presionados por los compañeros. A menudo, los hermanos mayores son los que ofrecen la información más valiosa y constructiva a los más jóvenes.

Con frecuencia le pregunto a un niño que describa un amigo ideal. ¿Podría este amigo tomar turnos con facilidad, ser un buen perdedor, saber escuchar , y cumplir sus promesas? ¿Qué otras cualidades son importantes? Una vez que tu hijo ha definido un amigo ideal en términos de cualidades específicas, él puede cultivar esas cualidades cuando interactúa con sus compañeros para ser un buen amigo.

Pídele a tu niño que cada día haga algo significativo por otro niño, como ayudar a un niño que se haya caído o invitar a alguien para compartir el almuerzo o un juego. Estos pequeños gestos puede hacer que otro niño tenga un día especial y lo puede inspirar a ser reciproco.

- Dra. Patti Zomber